Belleza con criterio: la filosofía del Dr. Franco Santamaría

Por Jorge Domínguez

Hoy en día, hablar de medicina estética es hablar de tendencias, filtros y estándares que cambian todo el tiempo. Pero en medio de ese ruido, también hay profesionales que buscan hacer las cosas diferente. El doctor Franco Santamaría García es uno de ellos, con una visión mucho más aterrizada: entender la estética como un equilibrio entre cómo nos vemos y cómo nos sentimos.

Más allá de buscar resultados llamativos, su enfoque está en respetar la esencia de cada persona y trabajar desde la naturalidad. Para él, no se trata de cambiar un rostro, sino de armonizarlo y acompañar a sus pacientes en un proceso que también impacta en su seguridad y bienestar emocional.

En esta conversación, Franco nos comparte cómo llegó a la medicina estética, cómo decide qué tratamientos ofrecer y qué evitar, y por qué insiste en que no todo lo que vemos en redes vale la pena. Una mirada honesta sobre la estética, lejos de los excesos y mucho más cercana a lo real.

¿Qué te llevó a especializarte en medicina estética y cómo ha evolucionado tu enfoque con el tiempo?

Fueron muchas cosas las que me trajeron a este camino, pero creo que el principal motivo es que siempre me he preocupado por como nos vemos. Salud no solo es bienestar físico sino también emocional; no solo es como nos sentimos sino también como nos vemos, es una combinación equilibrada que da armonía, bienestar y paz al ser humano. 

Hoy en día hay muchas tendencias en estética, ¿cómo decides cuáles tratamientos ofrecer y cuáles no? 

Siempre tenemos que pensar en el bienestar del paciente, en su salud y los resultados. Me pregunto varias cosas cómo ¿es algo benéfico y saludable lo que estamos usando? ¿cuáles son los efectos adversos a futuro? ¿Le pondría este tratamiento a mis padres, hermanos o amigos?, no todo lo que vemos en televisión o en redes sociales es bueno, tenemos que tener un buen criterio como ser humano y médico para elegir qué podemos usar o qué no.

Desde tu experiencia, ¿qué tan importante es la naturalidad en los resultados y cómo la trabajas con tus pacientes? 

Creo que esa es mi filosofía en lo que hago,  existe una ética implícita en lo natural: el tratamiento ideal es aquel que no se nota. Esto recuerda al concepto japonés de wabi-sabi, que valora la imperfección y lo transitorio. En lugar de borrar líneas o rasgos, se suavizan, respetando la historia que el rostro cuenta. 

Aquí hay una idea clave: Lo artificial busca corregir, lo natural busca armonizar. Un rostro natural siempre será mejor.

¿Cuáles son los errores más comunes que ves en personas que buscan mejorar su apariencia? 

Pretender lucir como alguien que vieron en televisión o en redes sociales o guiarse por publicidades engañosas; cada cuerpo, cada rostro, cada persona es diferente, tenemos que adecuar los tratamientos tomando en cuenta la fisonomía o morfología de cada persona. Un error más es no esperar el tiempo necesario para realizar otro tratamiento en alguna zona previamente tratada y empezamos a caer en el exceso. También el no seguir las indicaciones de tu médico antes y después de un procedimiento, por mencionar algunos.

La medicina estética también impacta en la autoestima, ¿qué cambios has notado en tus pacientes más allá de lo físico? 

Mejorar mucho la parte emocional, como lo mencione anteriormente, salud no es solo sentirte bien, sino también verte bien y mantener ese equilibrio. Las personas se vuelven más seguras y eso lo perciben los demás.

Para alguien que quiere comenzar a cuidar su piel o mejorar su imagen, ¿qué recomendaciones básicas le darías?

Acercarse a un profesional de salud capacitado que pueda elegir que es lo más recomendable, seguro y saludable de acuerdo a tus características.

Compartir